La inversión católica responsable (Catholic Responsible Investing, CRI) es una estrategia de inversión diseñada específicamente para ayudar a las instituciones católicas a cumplir su misión proporcionando rentabilidades financieras sólidas al tiempo que permanecen fieles a las enseñanzas éticas y sociales de la Iglesia Católica.

Los líderes de las instituciones católicas creen en la importancia de la misión. Las organizaciones que dirigen inspiran a crear un mundo que proyecte y promueva la dignidad y la valía otorgadas por Dios a cada persona. Los servicios que proporcionan, incluida la orientación pastoral, la educación, la salud y los servicios de caridad, se basan en parte en recursos financieros. Garantizar que esos recursos sean invertidos sabiamente es componente fondamental para desarrollar su misión y cumplir sus objetivos.

La inversión católica responsable lleva adelante una misión basada en la fe para abarcar la gestión de una cartera de inversiones, permitiendo que ambas convivan en armonía. Al perseguir la rentabilidad financiera y la rentabilidad social, los fiduciarios pueden establecer una visión amplia de la misión de una organización y puede demostrar que todos los aspectos de la organización tienen cabida en ella.

“Los cristianos particulares que sean accionistas y los responsables dentro de las instituciones eclesiásticas que posean acciones en empresas estadounidenses deberán velar por que los fondos invertidos se utilicen responsablemente. Aunque es una responsabilidad fiduciaria legal y moral de los administradores garantizar un rentabilidad adecuada sobre las inversiones para el apoyo a la labor de la Iglesia, su custodia abarca preocupaciones morales más amplias.”

— Justicia Económica para Todos, 354